El sector de la limpieza doméstica tiene un problema grave que pocas empresas quieren nombrar: está lleno de intrusismo, de economía sumergida y de condiciones injustas para las trabajadoras. Personas que limpian hogares sin contrato, sin seguridad social, sin derechos laborales y cobrando lo que el mercado informal dicta. Es una situación que perjudica a las trabajadoras y que además deja al propietario del hogar en una posición de riesgo legal que muchos desconocen.
En Jarliman trabajamos diferente. Todas las profesionales que entran a limpiar un hogar son empleadas directas de la empresa: tienen contrato laboral, están dadas de alta en la Seguridad Social y cobran condiciones dignas según el convenio del sector. No son autónomas, no son intermediadas por ninguna plataforma, no trabajan en negro. Son trabajadoras de Jarliman con todos sus derechos. Eso no es un detalle — es la base de todo lo que hacemos.
Para ti como cliente esto también tiene consecuencias concretas. Si contratas a alguien sin regularizar y esa persona sufre un accidente en tu domicilio, la responsabilidad legal puede recaer sobre ti. Con Jarliman eso no ocurre: la empresa tiene seguro de responsabilidad civil y los trabajadores están cubiertos. Tu hogar está en manos de alguien de confianza y tú estás protegido.
El servicio se adapta a lo que necesitas: semanal, quincenal, mensual o puntual. Siempre la misma profesional asignada a tu hogar para que te conozca y genere la confianza que merece alguien que entra a tu casa. Sin rotación, sin explicar cada vez cómo te gusta que esté organizado el armario de la cocina.
Adaptamos el contenido de cada visita a tu hogar y a tus prioridades. Esto es lo que habitualmente cubre el servicio:
Semanal, quincenal o mensual
La opción más cómoda para hogares con actividad regular. Tu casa siempre en condiciones sin tener que recordar llamar cada vez.
Cuando lo necesitas, sin compromiso
Una limpieza puntual con los mismos estándares y las mismas garantías que el servicio recurrente. Porque a veces simplemente necesitas que tu casa esté perfecta para mañana.
En España hay miles de personas que limpian hogares sin contrato, sin alta en la Seguridad Social y sin ningún tipo de protección laboral. Muchas de ellas son mujeres migrantes en situación vulnerable que aceptan esas condiciones porque no tienen otra opción. Es una realidad que existe y que pocas empresas del sector quieren nombrar.
Desde el punto de vista del cliente, contratar a alguien sin regularizar también tiene consecuencias legales directas: si esa persona sufre un accidente mientras trabaja en tu hogar, tú puedes ser considerado empleador irregular y asumir responsabilidades económicas y legales.
En Jarliman tomamos una posición clara: todas nuestras trabajadoras tienen contrato, están dadas de alta en la SS y cobran lo que corresponde según el convenio. No porque nos obliguen: porque creemos que es la única forma correcta de hacer las cosas. Diana, nuestra directora, empezó limpiando hogares y sabe perfectamente lo que significa no tener esas protecciones.
Elegir bien a quien entra a tu casa es también elegir qué tipo de sector quieres apoyar.
Conocer la historia de Jarliman →Todas las profesionales que trabajan en hogares son empleadas de Jarliman con contrato laboral y alta en SS. Sin plataformas intermediarias, sin autónomas dependientes, sin economía sumergida.
Asignamos una profesional fija a tu hogar desde la primera visita. Te conoce, conoce tu casa y genera la confianza que merece alguien que entra donde vives.
Si algo se rompe o hay cualquier incidencia durante la limpieza, la empresa tiene cobertura. Tú no asumes ningún riesgo ni responsabilidad.
Puedes cancelar el servicio recurrente cuando quieras sin penalización. Las familias que siguen con nosotros lo hacen porque el servicio funciona, no porque estén atadas a un contrato.
En la primera visita consensuamos contigo las prioridades, el recorrido habitual de la limpieza y cómo te gusta que esté tu casa. Sin suposiciones, sin listas genéricas.
Jarliman no es una plataforma de intermediación: es una empresa con equipo propio que mantiene escaleras, parkings, jardines y piscinas en toda la comarca. La misma seriedad y exigencia en tu hogar.
"Antes tenía a alguien que venía en negro y siempre había tensión con el tema del dinero y las faltas. Con Jarliman todo está claro desde el principio: precio fijo, siempre la misma persona y sin dramas. Y además sé que está bien contratada, que para mí también importa."
"Contraté una limpieza puntual antes de la visita de mis suegros. Resultado impecable, puntualísima y muy amable. Ya tengo el servicio quincenal. No sé por qué no lo hice antes."
"Me daba un poco de reparo dejar entrar a alguien en casa cuando no estoy. Pero llevan meses viniendo y la confianza es total. Saben perfectamente cómo tengo organizado todo y nunca hay ningún problema."
Cuando contratas con Jarliman, la trabajadora que viene a tu hogar está contratada directamente por la empresa: tiene contrato laboral, está dada de alta en la Seguridad Social y cobra condiciones dignas. Tú no asumes ninguna responsabilidad laboral ni legal. Si contratas directamente a alguien sin darla de alta, eres tú quien asume el riesgo: en caso de accidente en tu domicilio, la responsabilidad es tuya. Contratar bien protege a la trabajadora y también a ti.
Sí. En Jarliman asignamos siempre la misma profesional a cada hogar. De esta forma la trabajadora conoce tu casa, sabe cómo te gusta que esté organizado cada espacio y genera la confianza necesaria para entrar a tu hogar sin que tengas que estar presente. La continuidad es uno de los valores que más aprecian nuestros clientes de limpieza del hogar.
Ambos. Puedes contratar una limpieza puntual para una ocasión concreta — antes de una visita, después de una reunión familiar, al volver de vacaciones — o establecer un servicio recurrente semanal, quincenal o mensual. En todos los casos la trabajadora es una empleada directa de Jarliman con las mismas garantías.
Depende de las horas contratadas y de las prioridades de cada hogar. En general incluye: suelos barridos y fregados, superficies y encimeras limpias, baños y cocina desinfectados, espejos y cristales interiores, y tendido o recogida de ropa si se solicita. En la primera visita consensuamos contigo qué zonas son prioritarias y cómo te gusta que esté tu casa.
Cuéntenos qué necesita: el tamaño de su hogar, la frecuencia que busca o si es una limpieza puntual. Le respondemos en menos de 24 horas con una propuesta adaptada.